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¿Merece la pena leer la trilogía de Dune?

Dune es, sin duda alguna, una de las series de fantasía y ciencia ficción más importantes y conocidas de la historia. Sobre todo, después de sus recientes adaptaciones cinematográficas, que han creado toda una nueva legión de fans de Arrakis y la leyenda de Paul Atreides. 

La saga, como tal, es muy larga. El autor original, Frank Herbert, escribió un total de seis libros. Y su hijo, junto al autor, escribió un sinfín más, que funcionan como precuelas, continuaciones, o que rellenan huecos entre las obras de su padre.

Pero, ¿es leer todo esto necesario? ¿O es suficiente con leer la primera trilogía de Dune? Y, por encima de todo, ¿merece la pena leer la trilogía de Dune en la actualidad?

Portada de la entrada sobre la trilogía de Dune original, que muestra a una persona agazapada, frente a un gusano gigante cuya cabeza levemente ladeada se alza al cielo.

La hexalogía original de Frank Herbert, y por qué puedes parar después de leer Hijos de Dune

Como ya he adelantado, Frank Herbert escribió un total de seis novelas de Dune. Tenía planificada una séptima entrega, que nunca llegó a terminar, por lo que la serie se compone de los siguientes libros:

  • Dune
  • El mesías de Dune
  • Hijos de Dune
  • Dios emperador de Dune
  • Herejes de Dune
  • Casa Capitular de Dune
Portadas de las 6 novelas de Dune de Frank Herbert
Portadas de las 6 novelas de Dune de Frank Herbert. La edición española de bolsillo usa estos mismos diseños.

Lo que hace de Dune una serie tan particular es que, en comparación con obras como La Rueda del Tiempo, donde acompañamos a los mismos personajes a lo largo de sus 14 libros, entre cada una de las entregas pueden pasar décadas o siglos. 

Las obras de la trilogía de Dune original están más próximas entre sí. Del primer libro al segundo pasan solo 12 años. Y de este a Hijos de Dune, el tercero, transcurren, unos 10. Sin embargo, Dios emperador de Dune transcurre 3500 años después de las novelas originales, y los dos últimos libros, que tienen una continuidad más estricta, 1500 años después de la cuarta novela.

Como puedes imaginarte, con esos saltos temporales los personajes, sociedades, e incluso el propio Arrakis, va a cambiar de forma considerable de un libro a otro. El hilo conductor de todo sería el legado de la familia Atreides, la lucha por la humanidad de prolongar su existencia en el cosmos, y la consecución de un plan a gran escala, muy particular, cuyos primeros pasos se trazan en las primeras novelas de la saga.

Todo esto hace que no sea necesario, al menos a corto plazo, leer la saga completa. Tanto El mesías de Dune, que cierra la historia de Paul Atreides, como Hijos de Dune, son momentos excelentes para hacer una pausa. 

¿De qué tratan El mesías de Dune e Hijos de Dune? ¿Y por qué crees que la obra original y sus continuaciones pueden considerarse una trilogía? 

La novela de Dune, así como las dos primeras películas dirigidas por Dennis Villeneuve, narran la llegada de Paul Atreides a Arrakis, y toda una serie de acontecimientos que sacuden su vida y le llevan a tomar decisiones en una búsqueda incansable (y reticente) de poder. 

Aunque Dune pone bastante peso en la introspección y en aspectos sobre cómo el ambiente donde crece un pueblo afecta a su sociedad y su forma de vida, su estructura es relativamente clásica. Paul abandona su hogar y viaja al inhóspito Arrakis, se ve envuelto en distintas intrigas políticas que le arrebatan casi todo lo que posee, y debe aprender a sobrevivir al desierto para poder consumar su venganza y recuperar su antigua posición.

Paul Atreides, avanzando con el mítico destiltraje de la saga, un mono sellado herméticamente y diseñado para favorece el reciclaje del agua del propio cuerpo. Avanza de lado, el desierto de Arrakis está de fondo
Paul Atreides utilizando uno de los icónicos destiltrajes fremen de Dune.

En su momento, lo que más me llamó la atención no es el qué, sino el cómo. La forma en la que Frank Herbert construye su mundo a partir de una carencia extrema, la del agua, y la forma en la que la obra muestra el poder que la religión organizada tiene como arma y herramienta de control de masas.

Algo que, si bien a corto plazo puede resultar útil, a largo plazo puede acarrear consecuencias.

El mesías de Dune

La segunda parte de la trilogía de Dune original transcurre 12 años después de la primera, y muestra las consecuencias directas de los actos que Paul Atreides comete en el libro original. En muchos aspectos, esta obra sirve de epílogo de la primera novela, por lo que es un buen punto para detenerse si ves que no te está enganchando del todo. 

El tono y la estructura de este libro son muy diferentes al original. Es más corto, de poco más de 200 páginas, y la inmensa mayoría de la novela transcurre en una ciudad, en un mismo edificio e, incluso me atrevería a decir, en la mente de Paul. 

A lo largo del libro, el protagonista dedicará mucho tiempo a reflexionar sobre qué ha hecho. A explorar las ramificaciones de aquello que decidió en la novela original. Y a zambullirse en las aguas turbulentas del futuro, cuyas infinitas posibilidades puede ver gracias al abuso de la especia, una particular sustancia de esta ambientación, con la esperanza de escapar del callejón sin salida que él ha contribuido a crear. 

Una de las cosas más interesantes de este libro, es que se empiezan a esbozar conceptos que serán de vital importancia para la saga, como el de la Senda de Oro, si bien aquí aún no tiene ese nombre. Y que es aquí donde se desarrollan los particulares poderes de precognición de la saga.

El final de este libro, de algún modo, da un cierre bastante sólido al personaje de Paul Atreides, por lo que es un buen lugar donde parar la lectura. En caso de que quieras ver cómo se desarrollan los conceptos introducidos en este libro, sin embargo, tendrías que leer Hijos de Dune

Hijos de Dune

Esta novela cierra la que, desde mi punto de vista, es la trilogía de Dune original. La novela se centra en los dos hijos de Paul Atreides, Ghanima y Leto II, que se ven enzarzados en el centro de una red de conspiraciones, no muy diferentes a las del libro original. 

En ciertos aspectos, esta novela guarda más parecido con la primera que con El mesías de Dune. Leto II, de algún modo, sigue los pasos de su padre, viaja y explora por el desierto, y muestra al lector el resultado de más de veinte años de terraformación en Arrakis. Ghanima, por otro lado, se encuentra más cerca del gobierno, lo cual permite ver de primera mano las intrigas políticas de la saga. 

Un aspecto, el de la política, que Hijos de Dune trata mejor que la obra original. Una de las particularidades de la primera novela de la trilogía de Dune es que, en el primer capítulo, sabes quiénes son los conspiradores que buscan dañar a la Casa Atreides y la mayor parte de su plan. La tensión, en ese libro, no surge tanto del miedo a quién está en qué bando, sino de ver cómo, en muchos aspectos, los personajes parecen estar siguiendo exactamente los pasos que esperan sus enemigos. 

En este caso, en cambio, la parte política del libro es un juego de medias verdades. Sabemos, al menos en esencia, quienes son los conspiradores. También algunos de sus planes, pero hay otros personajes cuya verdad se nos ofusca, y que da pie a que haya más giros que en la novela original. 

Si acaso, el problema de Hijos de Dune es que a veces ofusca demasiado. Dune siempre ha sido una obra compleja y, en ocasiones, los planes y pensamientos de los personajes pueden ser difíciles de entender hasta que ves cómo se despliegan. Pero hay personajes, como Leto II o la dama Jessica, que pueden resultar demasiado crípticos a ciertos lectores. En ese aspecto, diría que esta es la obra más densa de las tres. 

Como puntos fuertes, diría que disfruté mucho la forma en la que explora los cambios en la sociedad fremen más de dos décadas después de la obra original. Los choques culturales entre la vieja guardia de este pueblo y las nuevas generaciones. Y como, en ciertos aspectos, la obra cuestiona los actos de Paul, el protagonista de los dos primeros libros, haciendo que el lector y sus nuevos protagonistas se pregunten si no sería mejor deshacerlo todo conforme te acercas al final de la trilogía de Dune.

Una imagen de frente de uno de los gigantescos gusanos de arena de Dune, con sus múltiples files de dientes y una boca redondeada.
Imagen de un gusano de arena de Dune, una criatura clave para comprender el ecosistema del planeta de Arrakis.

Entonces, ¿me recomiendas leer la trilogía de Dune original?

Recuerdo que, cuando salí de ver Dune: Parte 2 del cine con varios amigos, uno de ellos me dijo que no le había explotado la cabeza al ver la película, ya que muchos de los elementos de Dune aparecen en un sinfín de películas y libros. 

Eso es completamente cierto. Dune tiene más de 50 años y, al haber sido una de las obras más reconocidas de su género, su sombra es muy alargada en la fantasía y la ciencia ficción, como Carlos J. Eguren y yo mostramos en esta entrada de mi blog y en esta otra que publicamos en el suyo.

Hay de la trilogía de Dune en Star Wars, en El archivo de las tormentas, en La Rueda del Tiempo y en un sinfín de obras populares de la ciencia ficción y la fantasía. Muchos de sus temas centrales giran entorno a conceptos muy trillados en la mitología de nuestros ancestros, si bien la obra da una vuelta de tuerca muy interesante (y un poco cínica) a muchos de ellos. 

Sin embargo, estamos en 2024. En las décadas que han pasado desde la publicación de la trilogía de Dune original, se han publicado muchas cosas. Obras influenciadas por él, otras que podían romper el molde. Y hay elementos que en su momento podían resultar frescos que ahora, probablemente, hayas visto en otras partes. 

Pese a ello, creo que la primera trilogía de Dune es una muy buena obra. Algo densa, desde luego, ya que los tres libros incluyen largas disertaciones y conversaciones internas, en la que los personajes se cuestionan las decisiones que van a tomar y los eventos que suceden a su alrededor. Pero eso, en mi opinión, es algo que la enriquece y que la hace única. 

La perspectiva que dan esos saltos temporales entre un libro y el siguiente, además, le sienta de lujo. Porque te permite a ti, como lector, ver cómo las decisiones de Paul afectan a los habitantes del planeta de Arrakis de un modo que no lo hacen muchas obras de este mismo género. 

¿Y qué pasa después de la trilogía de Dune original? 

La cuarta novela, Dios emperador de Dune, da un salto temporal de 3500 años, por lo que la mayoría, sino todos los personajes de la obra original, desaparece. Nos encontramos ante dos protagonistas nuevos que, según dice la sinopsis, son descendientes lejanos de Paul Atreides, y te muestra de primera qué ha sido del planeta de Arrakis y del Imperio, después de seguir la Senda de Oro. 

Sin embargo, en las últimas páginas de Hijos de Dune, los personajes principales exponen la forma en la que (si todo va bien) deberían desarrollarse los siglos venideros. 

Las dos últimas novelas, Herejes de Dune y Casa Capitular de Dune transcurren, a su vez, 1500 años después de los eventos del cuarto libro, mostrando lo que entiendo (porque no las he leído) el final del camino que Paul y Leto II de la Casa Atreides trazan en los primeros libros. De acuerdo con lo que he leído, sin embargo, el sexto libro tiene un final abierto, dada la existencia de una séptima entrega que Frank Herbert nunca terminó de escribir. 

Siguiendo sus notas, en los años 2006 y 2007 su hijo Brian Herbert publicó Cazadores de Dune y Gusanos de arena de Dune, cerrando por fin la historia original. Sin embargo, como sucede con sus precuelas, buena parte de la crítica y los lectores sienten que el estilo y la forma de narrar del hijo y el del padre son muy diferentes. 

Tal vez por eso, se vendan packs con la primera trilogía de Dune o con todas las novelas de Frank Herbert, pero estos dos últimos libros solo puedan obtenerse por separada, y con una edición diferente a la que se venda de la hexalogía.

Portada de Cazadores de Dune, séptima novela de la saga, que muestra una nave espacial de aspecto similar a una ciudad fortaleza.
Portada de Cazadores de Dune, la séptima entrega de la saga
Portada de Gusanos de arena de Dune, octava novela de la saga. Muestra varios gusanos alzando la cabeza hacia el cielo y un hombre con una lanza sobre uno de ellos.
Portada de la octava novela de Dune, escrita, como la séptima, por el hijo de Frank Herbert

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Como no podía ser de otro modo, esta lista incluye la novela original de Dune, así como muchas otras obras, organizadas cronológicamente y que, desde mi punto de vista, se hayan entre las imprescindibles del género. 

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Raúl Alcantarilla
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