Desde que se publicó La Riada es abril del año 2024, la saga Blackwater se ha convertido en una constante en las librerías. Sus portadas inmensamente atractivas, el precio atractivo de cada uno de sus volúmenes y lo mucho que se han viralizado en redes sociales, ha hecho que los ejemplares vuelen conforme llegan a las librerías.
Sin embargo, hay personas, como cada vez que algo se viraliza, que no pueden evitar desconfiar. Que se preguntan si, de verdad, merece la pena, o si en realidad todo es una lección magistral de marketing que no está apoyado en una obra de calidad.
Este artículo está pensado para esos escépticos. Su objetivo es que, al terminarlo, sepas si deberías leer la saga Blackwater o si, por el contrario, estas novelas no son para ti.

Índice
¿Qué es la saga Blackwater?
Los entendidos sobre literatura afirman que la saga Blackwater es una obra enmarcada en el gótico sureño. Un género literario perteneciente a la tradición literaria de Estados Unidos, y con el que no estaba familiarizado.
Este tipo de obras suelen estar ambientadas en ambientes rurales del sur de Estados Unidos, entrelazando elementos oscuros y grotescos con la crítica social. Suelen estar ambientadas en el siglo XIX y XX y según Wikipedia, tienen una serie de personajes recurrentes como “los patriarcas (hombres mayores que dirigen sus asuntos de manera despótica), la dama sureña (es hermosa y refinada, pero esconde secretos inconfesables) o un forastero que perturba el equilibrio del lugar”.
La saga Blackwater toma mucho de estos elementos, pero como Michael McDowell la escribió mucho después del periodo de máxima expansión del gótico sureño, subvierte y juega con ellos.
Sin embargo, el lector español y europeo promedio, probablemente tenga pocas referencias de este tipo de libros, por lo que voy a intentar asignarle otras etiquetas que te resulten más familiares.
En primer lugar, diría que los libros de Blackwater son una saga familiar. La historia transcurre a lo largo de seis libros y varias décadas, abarcando al menos cuatro generaciones de la familia Caskey y mostrando como sus decisiones y sus actos moldean el pueblo de Perdido en el que viven y están asentados sus negocios.
En segundo lugar, diría que la saga Blackwater es una especie de realismo mágico tétrico o inquietante. Quienes tengan costumbre de leer novela de terror, se van a encontrar con una obra más costumbrista, que centra buena parte de sus páginas en las disputas internas y rencillas entre los personajes protagonistas, y que solo ofrece unas cuantas pinceladas de terror por tomo.

Su estilo directo, ágil y bien medido hace que la saga Blackwater sea una lectura muy ligera
Una de las grandes bazas de los libros de Blackwater, desde mi punto de vista, es que son muy sencillos de leer. Están en un formato bolsillo, con un tamaño de letra que, sin ser grande, tampoco es minúsculo, y suelen rondar las 250 o 300 páginas.
Eso, junto a lo llamativas que son sus portadas, hacen que el primer volumen, La Riada, sea el libro perfecto para comprar por impulso. En los meses posteriores a su lanzamiento, he visto a mucha gente que venía a la librería donde trabajaba, lo veía, y con que le dijeras dos o tres frases sobre el libro, decía “venga, lo pruebo”.
Además, la forma de escribir de Michael McDowell es ágil, tiene las descripciones justas, y tiende a no alargar demasiado las escenas. El flujo de información está muy bien calculado y, pese a que la obra alterna los puntos de vista de diferentes personajes, incluida Elinor, sabe como hacerlo manteniendo el misterio alrededor de esta figura. Un personaje que es, sin duda, la pieza clave que hace que todo el entramado de la saga Blackwater funcione.
Elinor encarna al mismo tiempo el papel del forastero y el de la dama sureña que he mencionado anteriormente. Aparece en el primer capítulo, rescatada por el joven Oscar Caskey y, desde entonces, muestra un gran interés en acercarse a él y su familia, que es de las más ricas de perdido.
Sin embargo, y a diferencia de los personajes del libro, nosotros descubrimos su secreto en las primeras páginas. Sabemos que no es humana. O, al menos, que no lo es del todo. Y eso, en lugar de ser un spoiler innecesario, le da un halo de misterio aún más grande.
A lo largo del libro, la veremos realizar un sinfín de actos que no comprendemos del todo. Sus motivaciones, el porqué lo hace, permanecen ocultos durante buena parte de la saga. Una de las razones principales por las que seguía leyendo los libros era, precisamente, porque quería saber qué era la próxima que iba a hacer.
Quería averiguar hasta donde era capaz de llegar.
Y esperaba, al final de este camino, entender cuál era el fin que, en su cabeza, debía justificar todas sus acciones.
Por qué separar la saga Blackwater en 6 volúmenes no es solo una estrategia comercial
Aunque en Estados Unidos, en la actualidad, es posible obtener la saga completa de Blackwater en un solo volumen en ediciones como esta, los libros fueron escritos para ser publicados en seis volúmenes separados.
Michael McDowell quería, de algún modo, honrar a la literatura por entregas, tan común en el siglo XX. Y, una vez has empezado a leer las novelas, es fácil ver que están escritas con el objetivo de venderse en volúmenes distintos.
Uno de los aspectos más llamativos de su estructura es que, las últimas 30 o 40 páginas de cada uno de los libros, tiene como principal objetivo presentar al lector cuál va a ser el conflicto principal de la siguiente entrega y de crear intriga para que, al terminar el libro, quieras ir a comprarte el siguiente volumen.
Al mismo tiempo, creo que la estructura de la saga Blackwater favorece leerla por partes, en lugar de devorar sus seis volúmenes de golpe. De un libro al siguiente suelen pasar varios años y, a menudo, las primeras páginas de cada volumen se dedican a refrescar información de los anteriores y a ver cómo ha cambiado la relación entre los personajes en ese tiempo. Dejar unas semanas entre una obra y la siguiente evita que la obra se haga repetitiva, y genera cierta sensación de reencuentro con la familia Caskey.
¿Debería leer la saga Blackwater?
Yo te diría que sí, aunque antes de hacerlo, es importante que ajustes tus expectativas. Si lo que buscas es una novela de terror, no estás en el lugar adecuado. No dudo que Michael McDowell haya influenciado a autores de renombre como Stephen King, pero no vas a encontrarte un It, un Resplandor, ni un Misery en la saga Blackwater.
Si acaso, diría que la saga Blackwater está más cerca de obras como, por ejemplo, La Milla Verde, si bien esta no es una saga familiar.
Sin embargo, a mí me gustó. Entré en busca de terror y, si bien no lo encontré, he de decir que he disfrutado muchísimo desentrañando cuál era el próximo plan de Elinor, viendo cómo se desarrollaban las luchas intestinas en la familia Caskey, o viendo como personajes que apenas eran unos niños (o no habían nacido) en los primeros volúmenes crecen y encuentran su camino en la vida.
Pese a su carácter más costumbrista, la obra cuenta con numerosos giros, grandes y pequeños, que consiguen mantener tu atención. Numerosos personajes entran, salen, y vuelven a aparecer, aportando algo nuevo y sacudiendo el status quo de la familia a buen ritmo.
Al mismo tiempo, la obra muestra muy bien como el pueblo Perdido y, en general, Estados Unidos, evoluciona a lo largo de la primera mitad del siglo XX. Perdido ve como su economía florece en los años 20, se derrumba en los años 30, y siente en sus carnes las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial, que se siente como un rumor lejano hasta que empiezan a reclutar hombres jóvenes para el ejército.
Lo más llamativo, sin embargo, es que la obra encaja perfectamente en el año 2024, pese a publicarse en los años 80. El peso de la narración recae, en su mayoría, sobre las mujeres de la familia, sin que los hombres lleguen a sentirse inútiles.
Aparecen personajes homosexuales, cuyas relaciones se tratan con la misma naturalidad que cualquier otra.
Y aunque la obra muestra la desigualdad entre la población blanca y negra de los Estados Unidos de la primera mitad del siglo XX, los personajes negros de la obra son tratados con respeto, al menos por todos los integrantes de la familia Caskey.
Si todo lo que te he contado en esta entrada te suena bien, mi respuesta es sí. Te recomiendo comprar y leer la saga Blackwater. O, al menos, el primer libro, ya que ofrece una visión bastante fidedigna de cómo es la saga Blackwater, aunque para mí los mejores sean los volúmenes cuatro y cinco.
Pero si después de leer todo esto tu pensamiento es “yo solo quiero un buen libro de terror”, lo mejor será que busques en otra parte. Y si buscas una novela de fantasía más tradicional, tal vez te interesen las recomendaciones que hago en mi ebook Historia de la literatura fantástica en 17 novelas, que puedes conseguir gratis suscribiéndote a mi lista de correo:
